Con las visitas suspendidas, se detectaron insólitos métodos para ingresar droga a la cárcel
Una requisa de rutina en la Unidad Penal N° 1 de Paraná finalizó con el secuestro de envoltorios de plástico que contenían cocaína. El jefe penitenciario dio detalles de curiosas detecciones que han podido ser frustradas.
El jefe del Servicio Penitenciario de Entre Ríos informó que una requisa de rutina en la Unidad Penal N° 1 de Paraná finalizó con el secuestro de envoltorios de plástico que contenían un total de 40 gramos de cocaína. El hallazgo de estupefacientes demandó la presencia de personal de la Policía de Entre Ríos (Toxicología) para efectuar los correspondientes test y determinar si se está en presencia de alguna sustancia ilícita.
Marcelo Sánchez recordó que todas las visitas a los internos están suspendidas desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus. Indicó a Radio La Voz: «Hemos detectado el ingreso de estupefacientes en la mercadería, en toda la provincia. El ‘boleo’ de droga es una metodología que descubrimos en Paraná, aprovechando que los internos tienen recreación de mañana y de tarde».
Según describió, son diversos los sistemas para ocultar sustancias e ingresarlas dentro de las cárceles entrerrianas: «Una papa cortada al medio y la sustancia dentro, en el cartón corrugado de los envoltorios, han tratado de ingresar drogas dentro del dulce de leche, en los elementos de higiene como shampoo», dijo Sánchez.











