¿Adiós al hormigón armado?: el impacto de la transición energética en la industria de la construcción

La construcción de viviendas es una de las actividades que mantienen dinamismo a nivel mundial, y la Argentina no es la excepción: sólo en la ciudad de Buenos Aires hay actualmente más de 40.000 obras en ejecución.

Pero como se trata de una de las industrias que más consume energía y uno de las principales responsables de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), la transición energética en marcha a escala global tendrá un impacto muy significativo sobre ella.

Para entender lo que viene en la materia, Infobae consultó a Román Schüler, uno de los más reconocidos expertos del país sobre financiamiento en la industria energética, con una vasta trayectoria de casi 30 años de liderazgo en empresas de primer nivel en América Latina, EEUU y Europa.

Schüler creó modelos matemáticos para evaluar deuda estructurada y consiguió más de USD 6.000 millones para financiar proyectos energéticos de mercados de capitales internacionales y organismos multilaterales de desarrollo como la Corporación Financiera Internacional (IFC) y la Unión Europea y agencias de crédito gubernamentales como el ExImBank de USA y el Export Development Bank de Canadá (EDC). También es responsable de la contratación y renovación anual de pólizas de seguros de grandes riesgos del sector energético en EEUU y en el Lloyd’s Market de Londres.

Actualmente enfocado en la promoción de las energías renovables, el experto opinó sobre cuáles son los mayores desafíos de la industria de la construcción en relación a la transición energética.

 

-¿Cómo afectará el proceso de transición energética a la industria de la construcción?

-La transición energética pretende pasar a una economía basada en la eficiencia energética, a través de la sustitución de fuentes de energía tradicionales a otras fuentes sustentables, verdes o limpias, no contaminantes. Según las Naciones Unidas a través de su Programa de Medio Ambiente 2022, en la actualidad la construcción es responsable del 37% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera en relación a la energía utilizada. Por eso los gobiernos están imponiendo nuevas regulaciones para la construcción que se alineen con la transición energética y reduzcan las emisiones. Eso supone un cambio drástico: las constructoras deberán adaptarse a nuevos estándares que cumplan requisitos de eficiencia energética, en particular de reducción de carbono.

-Se calcula que la producción de materiales y las actividades de la construcción causa alrededor del 10% de las emisiones mundiales de GEI. Cambiará el tipo de materiales utilizados por otros respetuosos del medio ambiente, como cemento reciclado, acero y vidrio sustentables: también cambiarán las prácticas de construcción tradicionales por sostenibles para reducir la huella de carbono.

 

-¿De qué forma se podría reducir la huella de carbono en la producción de los materiales de construcción?

-Se deberían reducir las emisiones en la producción de todos los materiales, con métodos de fabricación alternativos. Los casos más contaminantes son el cemento y el acero: actualmente para la producción de cemento y acero se usan combustibles fósiles que consumen mucha energía y liberan -en el caso del hormigón- alrededor de un 8% y en el caso del acero de un 7% de los gases de efecto invernadero a la atmósfera. Hoy se encuentran en estudio nuevas tecnologías para capturar el carbono de la atmósfera durante la producción del cemento, almacenando el dióxido de carbono en algún dispositivo. Para producir acero hoy se usa el coque como combustible, en un proceso termoquímico de pirolisis de carbón altamente contaminante; para descarbonizar el sector siderúrgico, se estudia el uso de hidrógeno verde producido por electrólisis, a partir de energías renovables.

 

-¿En cuanto a las prácticas qué otros cambios debería implementar la industria para reducir las emisiones?

-Algunos factores importantes que inciden en el impacto ambiental son los medios de transporte, la forma de gestionar los residuos y el diseño del proyecto del edificio. En el caso del transporte, en cuanto a vehículos podrían utilizarse eléctricos o híbridos, en los últimos años han aparecido nuevos alternativas de combustible neutras en carbono como e-fuels y el hidrógeno. En relación a los residuos se deberían implementar conceptos de circularidad que implican reciclado, recupero y reutilización de materiales. Y en cuanto al proyecto del edificio a construir se debería realizar una construcción ecológica usando materiales y procesos sustentables.

Eficiencia energética
-¿Cómo se debería construir un edificio energéticamente eficiente?

-Con la incorporación de nuevas técnicas y materiales de construcción, los edificios inteligentes optimizarían la energía. Se puede mejorar el rendimiento térmico usando nuevos materiales de aislamiento y sistemas de iluminación que maximicen el uso de luz natural. El uso de energías renovables como paneles solares o bombas de calor geotérmicas implicaría un menor consumo de energía para calefacción, refrigeración e iluminación; y todo eso permitiría reducir la emisión de GEI durante la vida útil del edificio. Habrá nuevos códigos de construcción que impongan requisitos de rendimiento y eficiencia energética cuyo cumplimiento será esencial para competir en el mercado, ya que los edificios energéticamente eficientes serán cada vez más demandados.

 

-De introducirse estos cambios. ¿Los trabajadores de la construcción tradicional podrían perder sus puestos de trabajo?

-No, por el contrario la transición energética crearía nuevas oportunidades de empleo en la industria. Los arquitectos, ingenieros y contratistas deberán adquirir y transmitir nuevos conocimientos relacionados con la construcción ecológica. Se supone habrá una gran demanda de trabajadores capacitados para las nuevas construcciones y para implementar los cambios en edificios existentes que deberán modernizarse, actualizando los sistemas para mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones de carbono. Además habrá más proyectos de construcción de infraestructura que generen energía renovable, como paneles solares, turbinas eólicas, nuevos sistemas de almacenamiento de energía, estaciones de carga para vehículos eléctricos entre otros, que requerirán mucha mano de obra.

 

-¿Cuáles son los cambios que experimentarán las maquinarias usadas en la construcción?

-En la actualidad se trabaja en la evolución de motores y combustibles utilizando nuevas fuentes de energía como electricidad, hidrógeno o e-combustibles. La energía eléctrica, a través de cable o baterías de litio, es una alternativa sustentable pero hoy tiene limitaciones como los tiempos de recarga y la baja densidad energética que hace que su uso en maquinarias grandes de la construcción todavía se encuentre en estudio.

 

-¿En un futuro cómo podría la industria alcanzar la meta de cero emisiones?

-Bill Gates propone tres pasos, en primer lugar la electrificación de todos los procesos posibles, la electrificación consiste en utilizar electricidad en vez de combustibles fósiles en algunos procesos industriales: en segundo término obtener esa electricidad de una red descarbonizada; y por ultimo capturar el carbono para absorberlo y almacenar las emisiones para retirarlas de la atmosfera.

Pero para eso se requiere de nueva tecnología mucha de la cual que se encuentra en estado experimental, en diferentes etapas de desarrollo y aun no comercialmente disponible. Sin políticas de apoyo e incentivos económicos, como devolución de impuestos, para el sector empresarial será difícil contar con materiales y tecnología de construcción sostenibles. Es necesario en un esfuerzo conjunto de gobiernos y del sector de la construcción para implementar los cambios necesarios para proteger el medio ambiente reduciendo las emisiones.

 

-¿En la Argentina cuándo podrían verse estos cambios en la industria?

-La transición tecnológica se produce de forma descompensada a nivel global. Mientras que países europeos o EEUU han progresado mucho en esta materia, en las economías menos desarrolladas ese progreso se ve amenazado por otras prioridades que hacen que temas tan importantes como el cambio climático, que afecta la calidad de vida de la población, no sean tratados o se vean relegados.

La eficiencia energética en la construcción no solo conduce a un menor consumo de energía y menores costos: reducir la huella de carbono de las construcciones permitiría un mejor desempeño ambiental.

“La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero sería una contribución crucial del sector para mitigar el cambio climático, en beneficio de la humanidad para que las futuras generaciones puedan vivir en un planeta limpio”, concluyó Schüler.